¿Seré lo suficientemente________? buena, inteligente, divertida, compasiva, empática, etc. ¿Seré capaz? ¿Podré lograrlo? Desde que me acuerdo vivo en una pregunta, entre la duda y la desconfianza de ser lo suficiente. De poder y no poder. Conforme crezco, me doy cuenta de las oportunidades que dejé pasar. Oportunidades de intentarlo y fallar, de aprender de mis errores, de saber qué creí en mí lo suficiente para darme el permiso de probar. A mis cuarenta, tengo ya suficiente vivido para callar a esas estorbosas voces que me paralizan.

A veces pienso que esta educación en el «sólo inténtalo si sabes que te va salir», «sólo se vale probarte con certeza de éxito», es muy limitativa. Me gusta mucho la visión de los artistas, que se avientan a crear, persiguen una intuisión, van desarrollando la idea, como los escritores con sus personajes, los van descubriendo escribiendo, al cabo de un rato, se ve qué funciona, qué no, se descartan cosas, se agregan otras, se refina el rumbo.

Creo que a todos nos vendría mejor entender nuestra vida como esta pieza creativa que vamos descubriendo, que vamos moldeando. Estar abiertos a no tener certeza, fluir con lo que va saliendo, confiar en el proceso.

Hoy, quiero hacer unos votos para mí, como los que hacen los que se casan en la iglesia. Quiero comprometerme conmigo, a ser para mí, lo que trato de ser para quienes me rodean.

Querida Fernanda:

  1. Prometo quererte, en las buenas y en las malas. Cuando seas brillante y cuando lo seas menos, o no lo seas.
  2. Prometo apoyarte en tus ideas, escucharlas, estar a tu lado mientras las ves crecer, abrazarte cuando no salgan, tratar de pensar contigo para encontrar respuestas, ser tu aliento para que no te rindas.
  3. Prometo hablarte con una voz cariñosa, decirte cosas bonitas, felicitarte por tus logros y enfocarme más en ellos que en tus errores.
  4. Prometo darte chance de ser imperfecta, de a veces (muchas veces), ser impaciente, explosiva, inquieta y hasta ansiosa.
  5. Prometo abrazar tu tendencia a la nostalgia, recordar que es parte de ti esa mochilita que se llama pérdida, que se llama Paulina. Prometo estar aquí para dejarte llorar cada tanto y abrazarte el tiempo o las veces que se necesite.
  6. Prometo verte completa, con tus risas, tu creatividad, tu generocidad, tu compromiso, tu empatía, tu gran deseo de que todos estemos mejor y no solamente ver tus miedos, impulsos y celos.
  7. Prometo ser paciente, confiar en que todo proyecto toma su tiempo y todo proyecto, eventualmente toca su fin, toma su forma, y llega, a su modo, a su propia definición de éxito. Aunque a veces el éxito se vea distinto a lo que esperabas.
  8. Prometo bailar contigo aunque bailes feo. Nadar contigo, aunque no te gustes en bikini. Y decirte ¡guapa! aunque se te marque la pancita y no te salga el ritmo.
  9. Prometo verte crecer, escuchar tus miedos, darte tiempo de soltarlos.
  10. Prometo quererte siempre, mucho, a pesar y por ser quien eres.

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Quiero dedicar mis textos a quienes no dejan de buscar aquello que les hace sentir más felices, completos y suficientes. ¿Alguna vez haz hecho el ejercicio de escuchar cómo te hablas a ti? ¿Especialmente comparado con cómo le hablas a otros? Si escribieras unos votos para ti, ¿cómo se verían?  (Me encantaría leerlo en los comentarios).